A la parrilla

El asado entre compañeros de oficina

Aunque puede sonar raro, el trabajo en la oficina y el asado pueden combinar muy bien. Nuestro laburo es un buen lugar parar organizar un asado entre todos los compañeros, además ayuda a generar confianzas entre todos, conociéndonos mejor en un momento de distención.

asado oficina

Cuando hablamos de la vida en las oficinas nos imaginamos trabajo, estrés, gran cantidad de archivos, la cara de pocos amigos del jefe y la misma rutina de siempre. Pero fuera de todo esto también existen momentos en donde las labores dan paso al disfrute de un buen momento con los compañeros, es ahí cuando surge el asado.

A pesar de que todos los grupos de trabajo son distintos, los personajes en los asados de oficina casi siempre son los mismos, por eso confeccionamos una lista y te hablamos de cada uno de ellos.

  • El Buena onda

En todas las oficinas existe un compañero que se destaca por su elevada hiperactividad, moviéndose de un lado para otro y realizando sus deberes de la mejor manera. Este tipo de compañeros es el que se encarga de impulsar y organizar los asados en el trabajo, poniendo la casa e invitando a todas las personas que encuentra. Además lo mejor de todo es que no pide nada a cambio, siempre está dispuesto para alegría de sus compañeros.

  • El parrillero

La labor de ser parrillero siempre le toca al hombre más experimentado de toda la oficina, ese que tiene mil anécdotas que contar y que lleva trabajando muchos años en el mismo lugar, él no tiene problemas con nada, solo necesita tener los materiales necesarios para desparramar todo su talento.

Los empleados más jóvenes lo ven como toda una referencia dentro del laburo, mientras que los jefes ya lo tienen como uno de sus empleados de mayor confianza. El asado del parrillero oficinista siempre es exquisito.

  • El Chistoso

No tiene la misma hiperactividad que el Buena Onda, ni la misma sabiduría que El Parrillero, pero está tan lleno de simpatía y humor que las oficinas sin sus chistes, cargadas y bromas no serían lo mismo. El asado entre compañeros es una zona liberada para el chistoso, se siente como pez en el agua haciendo reír a todo el mundo, le bromea al joven pasante hasta a su propio jefe. Lo más simpático de todo es que es tan buen bromista, que nadie le puede reclamar nada.

Además en las reuniones de oficina muchas veces las personas se sienten cohibidas o un poco tímidas, en este caso el chistoso salva la situación con una salida ingeniosa para que todos se suelten un poco más.

  • La compañerita

En toda oficina siempre tenemos una compañera, timidita, de buen trato y que habla tan poco que pasa casi desapercibida. Pero cuando hay en el laburo se organiza un asado, llega al encuentro totalmente cambiada, con una cintura que nadie conocía y con esos nuevos jeans que compro hace un par de días atrás.

La presencia de la compañerita genera un silencioso revuelo y un cruce de miradas entre todos los invitados que ahora se sienten cohibidos y temerosos de hacer el ridículo frente a la hermosa jovencita. Es que nadie sabía que fulanita tenía toda la onda.

  • El Jefe

Y el infaltable de las oficinas es el jefe, ese viejo gruñón y de pocos amigos durante el horario laboral, pero el gran padre en los momentos donde se celebra un cumpleaños o hay que festejar un nuevo logro de la empresa. Además, el jefe muchas veces es el financiador de este tipo de encuentros, poniendo todo a su disposición para el disfrute de los empleados.

Hay veces que los encuentros sirven para que el jefe consiga intimar con sus empleados, dándole más confianza para que puedan desarrollar mejor sus labores, en cambio los empleados aprovechan esta ocasión para tirar ciertas indirectas a su jefe por medio del chistoso, que con su humor sarcástico consigue hacer reír a todos.

La cuestión es que cada uno adquiere un rol en el asado y solo basta unas horas para que la percepción que tenía sobre tus compañeros o tu jefe cambie drásticamente, desde el desgarbado pasante que se suelta con un poco de alcohol, hasta aquel que no toma pero que es tacaño con algunas monedas. Todos se mezclan para disfrutar de un buen encuentro.

Está comprobado que una oficina exitosa se logra con la buena relación entre los compañeros de trabajo, por lo que este tipo de actividad es una buena actividad para mejorar la producción en la empresa. A tirar el asadacho en la parrilla y sacarse las corbatas y los rodetes.

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About the author

Fernando Ferreira

Sarcástico e introvertido. El asado me gusta comer parado y donde no haya mucha gente.
Fanático de los Beatles y del buen fútbol. Una buena lectura y ya está. Buen muchachito, como dicen las tías.

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