A la parrilla

Lechón a la parrilla, una alternativa para paladares exigentes

Tierno, jugoso y con una presentación que tienta a nuestro paladar, el lechón a la parrilla es una de las formas más exquisitas para disfrutar de la carne de cerdo. Si estás pensando renovar tus encuentros con nuevos sabores, el lechón a la parrilla es una de las alternativas más sabrosas para hacerlo.

lechon a la parrilla

Tirar la carne de cerdo sobre la parrilla implica un método diferente de cocción y obviamente resultados distintos a los que se conocen con los cortes vacunos. Aún así, el proceso y el sacrificio que en que se basa un lechón a la parrilla son un detalle menor cuando se tiene sobre la mesa un corte jugoso, exquisito y con una textura que enamora al paladar.

Como siempre, acá te mostramos los pasos a seguir para conseguir el mejor lechón a la parrilla.

Lo que necesitás

Antes que nada, necesitaras un lechón de unos 8 a 12 kilos. La cantidad y el peso del lechón deberán calcularse de acuerdo a la cantidad de personas, teniendo como promedio 1 kg por persona.

Además necesitarás un buen puñado de sal. No te olvides de que tu parrilla esté en condiciones y que las brasas sean a base de carbón de leña, para lograr una buena combustión.

Elaboración

Para comenzar debemos marcar al lechón en ambos lados de su espina dorsal

  • Debemos preparar unas buenas brasas que no deben ser excesivamente caliente. Lo recomendable sería que tengamos un pequeño brasero al lado nuestro para ir cargando más carbón mientras se nos va terminando el que este bajo la parrilla.
  • Hay que utilizar únicamente brasas encendidas. No debemos colocar llenar las brasas con carbón nuevo y esperar a que estas se enciendan. Con esto lo único que podemos conseguir es quedarnos sin carbón y fuego en medio del asado, algo que nadie quisiera vivirlo en medio de una celebración.
  • Hay que preparar una salmuera con la sal gruesa disuelta en agua hervida. Con esta mezcla podemos rociar el cuero del lechón de manera uniforme. Con esto nuestro cerdo no solo obtendrá un gran sabor, sino que también logrará dorarse por completo mientras se cocina a la parrilla.
  • El lechón debe estar ubicado en la parrilla con las costillas para abajo, además la parrilla debe estar bien elevada, a unos 40 cm aproximadamente. Las brasas deben estar bien distribuidas bajo la parrilla para que el cerdo se pueda cocinar de manera uniforme y el calor le alcance indirectamente.
  • Cuando ya estemos con el lechón de la parrilla, lo importante es que nunca se nos acabe el carbón, para ello debemos ir agregándole cada instante cuando veamos que se está acabando. Nunca debemos dejar el calor que le llega al cerdo, disminuya. Esta etapa dura aproximadamente unas 4 horas.
  • Luego, debemos dar vuelta al lechón por única vez, poniendo el cuero sobre la parrilla. A partir de ese momento queda todavía unas dos horas de cocción.
  • Cuando el tiempo de cocción este llegando a su final, se podría dar la vuelta una vez más para que las costillas se calienten un poco. Este punto es para aquellos exigentes, que quieren estar seguro de que el lechón se cocine completamente.
  • Como la cocción se realiza sin ningún tipo de condimentos, se debe preparar una gran variedad de salsas y aderezos que sirvan como complemento a la exquisita carne del lechón asado.

Trozado del lechón

Cuando el lechón sale de la parrilla y es momento de cortarlo, debemos comenzar por separar primero la cabeza y abrir al animal por el espinazo, dejando una mitad sobre la parrilla a fuego mínimo para ser cortado de acuerdo a los pedidos de los comensales.

La paleta o el cuarto delantero, puede dividirse en 2 o 3 porciones. El cuarto trasero (el jamón), tendría que rendir 4 o 5 porciones de buena carne. Luego de esto sobre el costillar, que puede llegar a rendir hasta 6 porciones de 3 o 4 costillas cada uno.

Preparar un lechón a la parrilla no es tan difícil como parece, solo depende de un poco de paciencia y mucho entusiasmo para disfrutar de un plato con esta carne. Por eso, si estás buscando darle a tus encuentros un nuevo toque de elegancia, no te olvides de que el lechón es una gran alternativa.

Fuente Imagen

About the author

Fernando Ferreira

Sarcástico e introvertido. El asado me gusta comer parado y donde no haya mucha gente.
Fanático de los Beatles y del buen fútbol. Una buena lectura y ya está. Buen muchachito, como dicen las tías.

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